LOS ÚLTIMOS DEL AÑO.
- Mario Arturo Ramos.
- 24 dic 2022
- 3 Min. de lectura
“Desear Paz para los seres de buena voluntad”...

Termina 2022, llegan los últimos días de un año que deja huellas. Temporada para “Desear Paz para los seres de buena voluntad”; tan necesaria, tan vital, para vivir del otro lado de la violencia. El nuevo invierno da sus primeros pasos, abre sus alas en el final del ciclo que termina. Tiempos para reencontrarnos con los que queremos; con los afectos que crecen muy adentro; en el mejor de los casos, para ser más humano.
En las calles, la sociedad de consumo vestida de Santa Claus, impone sus reglas, a su lado uno más “de la calle”, se tapa de las inclemencias decembrinas con los esqueletos de unas cajas de cartón; en el gélido ambiente, los villancicos cantan buenos deseos, amenizan reuniones, sirven de fondo musical a la soledad que busca un sitio donde pasar la noche. Son espacio para para recordar a los que ya no están físicamente y que siempre habitarán en nuestros corazones; de revalorar lo que se logró y lo que queda por hacer; son fiesta y epilogo; principio y meta.
Es un año que cambió la dinámica de la historia de una manera formidable, entre los sucesos que lo singularizan, junto a las múltiples mutaciones de los virus, la Guerra de Ucrania, impactó de forma globalizante a la vida cotidiana, afectándola en aéreas sensibles; se desató el mundo virtual de manera imparable; la tecnología se convirtió en el conocimiento; sin embargo, también fue época, donde no dejaron de sonreír los pueblos y los niños, construida con logros y sinsabores, contra augurios apocalípticos y conductas autodestructiva. Es otro periodo donde la vida venció a la muerte; buen pretexto para buscar al amigo lejano; tomar café con las ausencias, derrotar al olvido con una cancioncilla de Amor perdido; quitarse los malos ratos, brindar por el que se despide; dejar la agresividad bajo la llave de la justicia, la igualdad, la libertad: la Paz.
Los trescientos sesenta y cinco días transcurridos, son páginas coloridas, que conjuntan a la prisa del entorno social; al sonido de la intimidad; el bullicio externo, el caminar del silencio; es tomo con tareas y sueños, vivencias a flor de piel; de esas que cambian todo para no cambiar nada; caminos y llegadas, para volver a caminar.
El doceavo mes del 2022 transcurrió entre la presentación de “Cien Canciones Queretanas”. Cancionero, editado por el Patronato de las Fiestas de Querétaro, antología del canto popular de mi Estado natal y las Charlas conferencias: La canción popular, arte e identidad, en la Casa de la Cultura de la Universidad Autónoma de Sinaloa, organizada por la Logia Salomón Hiram 2; en el Centro de Estudios Sociales y políticos, Bacurimí fundado y presidido por el “Guardián de la Historia Sinaloense”, Gilberto López Alanís, en un acto pactado con el personaje recién fallecido y que me sentí honrado en cumplir; en el Centro Cultural Centenario de Culiacán, Sinaloa, dependiente del Instituto de Cultura Sinaloense, que dirige el Ingeniero Juan Avilés.
Mi estancia en la Ciudad de los Tres Ríos, me permitió compartir con Agustín Gama; con el cantor Efraín Montoya” Payan”, con el periodista Ulises Cisneros, con el autor y homeópata Roger Lafarga, con el licenciado en economía, Santos Ariel Agramon, los escenarios que se volvieron mesa de tertulia, donde platiqué sobre Juan Arvizu, Tehua, Leticia Euroza Sifri, Esperanza Cabrera, Miguel, Guillermo, Felipe Muñoz; José Dolores González; María Duval; Epifanio Torres, J. Guadalupe Velázquez; Aurelio Olvera; Marco Castro, Cirilo Conejo; Ramírez Álvarez; Vicente Osorio; Margarito Estrada; Jose Luis Almada; Guadalupe Reyes y otros creadores compilados que han cantado a Querétaro y a los queretanos, Entre el público melómano de diferentes edades, la obra fue bien recibida, encontrando receptores ávidos de conocer una de las vertientes del canto mexicano que nos identifica y nos une.
Los últimos… son de esos días que no se olvidan, que nos invitan a estrechar los lazos afectivos con paciencia y perseverancia; que nos deben permitir hacer una pausa en la vorágine diaria que agobia; hay que abrazar a los integrantes de la familia en un gesto de amor indisoluble, compartir un poco con los que menos tienen; entonces podremos decir; un año que se marcha y uno nuevo, que viene a hacer renacer las esperanzas y los anhelos: Bienvenido 2023.
En www.lasvoces.mx y Facebook LasVoces.Mx, deseamos que estas fechas sean inolvidables, que los lectores, colaboradores y simpatizantes del sitio digital encuentren como señalé al principio: Paz en la tierra para los seres de buena voluntad.
Mario Arturo Ramos.
Querétaro, Qro, Mex.
Autor, Poeta, Investigador.
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